La transformación digital ha traído consigo una enorme cantidad de dispositivos conectados a internet: cámaras de videovigilancia, sensores de movimiento, impresoras inteligentes, altavoces con asistente de voz, cerraduras electrónicas… Todos ellos forman parte del Internet of Things (IoT) y se han convertido en herramientas habituales también en las pequeñas empresas.
Estos equipos hacen la vida más fácil: permiten controlar accesos, optimizar consumos, mejorar la eficiencia e incluso dar mejor servicio a los clientes. Pero, al mismo tiempo, abren nuevas puertas a posibles ciberataques. Y muchas veces no somos conscientes del riesgo hasta que ya es demasiado tarde.
Riesgos principales de los dispositivos IoT
Contraseñas por defecto o débiles: Muchos dispositivos vienen con credenciales genéricas como “admin / admin”, que si no se cambian son un acceso directo para cualquiera.
Actualizaciones inexistentes o poco frecuentes: Algunos fabricantes no publican parches de seguridad o dejan de dar soporte, lo que convierte esos aparatos en vulnerabilidades permanentes.
Comunicación no cifrada: Si un sensor, cámara o dispositivo envía información sin cifrar, un atacante puede interceptarla fácilmente.
Acceso remoto no controlado: La comodidad de poder conectarse desde fuera de la oficina puede convertirse en un peligro si no hay medidas de autenticación adecuadas.
Exposición en redes abiertas: Muchos dispositivos se conectan al mismo WiFi que ordenadores y móviles, lo que permite que un fallo en uno de ellos comprometa toda la red empresarial.
Cómo proteger tu empresa frente a estos riesgos
Aunque pueda parecer complejo, con unas buenas prácticas básicas puedes reducir drásticamente la superficie de ataque:
- Cambia siempre las contraseñas por defecto Utiliza claves robustas y únicas para cada dispositivo, gestionadas desde un gestor de contraseñas seguro.
- Mantén el firmware actualizado Revisa periódicamente si el fabricante ofrece actualizaciones de seguridad e instálalas. Si un dispositivo deja de recibir soporte, valora sustituirlo.
- Separa redes Configura una red WiFi exclusiva para IoT, distinta de la que usas para ordenadores y móviles de trabajo. Así, un ataque a una cámara no pondrá en riesgo tus archivos corporativos.
- Activa cifrado y autenticación fuerte Siempre que sea posible, habilita conexiones cifradas (HTTPS, TLS, VPN) y usa doble factor de autenticación para accesos remotos.
- Minimiza accesos innecesarios Si no necesitas acceder a un dispositivo desde fuera de la oficina, desactiva esa opción. Menos puertas abiertas, menos riesgo.
- Monitoriza y audita Revisa regularmente los registros de conexión y tráfico de tu red. Así podrás detectar comportamientos anómalos a tiempo.
La importancia de una estrategia global
Los dispositivos IoT pueden ser una gran ventaja competitiva para tu negocio, pero también un punto débil si no se gestionan adecuadamente.
La clave es integrarlos dentro de una estrategia global de ciberseguridad: desde la gestión de contraseñas hasta el cifrado de comunicaciones y la realización de copias de seguridad fiables.
En GuardianHubX ayudamos a autónomos y pymes a proteger todos sus activos digitales, incluidos los dispositivos IoT, para que puedan aprovechar la innovación con la tranquilidad de estar seguros.
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