Cuando un profesional empieza su actividad por cuenta propia suele centrarse en captar clientes, gestionar facturas, organizar su tiempo y promocionar sus servicios. Sin embargo, hay un elemento igual de crucial que suele dejarse para más adelante: la ciberseguridad.

Los autónomos son uno de los objetivos más fáciles para los ciberdelincuentes. ¿Por qué? Porque trabajan solos, no tienen un departamento técnico y a menudo utilizan dispositivos personales para tareas profesionales.

Por eso es vital empezar con una base sólida desde el primer día. Esta guía reúne los pasos esenciales para proteger tu negocio digital si estás empezando desde cero.


1. Protege tus dispositivos: el corazón de tu negocio

Tu móvil, tu portátil y tu tablet son tu oficina. Si un atacante accede a ellos, accede a tu negocio completo.

Qué debes hacer:

  • Mantén el sistema operativo siempre actualizado (no pospongas las actualizaciones).
  • Activa un bloqueo seguro (PIN robusto, huella o FaceID).
  • Instala un antivirus profesional o una solución EDR en tu ordenador.
  • Separa lo personal de lo profesional: intenta tener perfiles de usuario distintos si compartes ordenador con la familia.

2. Usa contraseñas seguras y un gestor

Las contraseñas son la puerta de acceso a todo: correo, banca online, redes sociales y plataformas de facturación. El robo de estas claves mediante infostealers es una de las amenazas más comunes.

Buenas prácticas:

  • Utiliza un gestor de contraseñas para generar y guardar claves complejas.
  • Crea contraseñas largas (mínimo 12 caracteres, mezclando números y símbolos).
  • No repitas la misma contraseña en varias plataformas.
  • Evita lo evidente: fechas de nacimiento, nombres de mascotas o palabras comunes.

3. Activa la verificación en dos pasos (MFA)

Es una de las medidas más importantes (y gratuitas) para cualquier autónomo. Actívala obligatoriamente en:

  • Correo electrónico.
  • Redes sociales profesionales.
  • Panel de tu web o tienda online.
  • Servicios bancarios.
  • Herramientas de facturación o CRM.

4. Asegura tu correo: el canal principal de ataque

El correo electrónico es por donde llegan el 90% de los intentos de fraude. Como explicamos en nuestra guía sobre vectores de ataque, el phishing es la vía de entrada favorita de los atacantes.

Qué revisar:

  • No abras enlaces ni archivos de remitentes dudosos.
  • Comprueba siempre la dirección real del remitente, no solo el nombre.
  • Usa filtros anti-spam y anti-phishing en tu proveedor de correo.
  • Desconfía de correos urgentes relacionados con pagos o Hacienda.

5. Haz copias de seguridad de tu información

Un fallo del ordenador o un ransomware puede paralizar tu negocio de un día para otro.

Lo ideal es seguir la regla 3-2-1:

  • Una copia en la nube (cifrada).
  • Una copia en un dispositivo físico externo (disco duro).
  • Copias automáticas y programadas diariamente. Para más detalles, revisa nuestros servicios de backup.

6. Protege tu conexión a internet

Una red débil te expone sin que lo notes, especialmente si trabajas desde casa o cafeterías.

Recomendaciones:

  • Cambia la contraseña por defecto del router de tu casa/oficina.
  • Utiliza WiFi con cifrado WPA3 o WPA2.
  • Evita trabajar desde redes públicas (cafeterías, aeropuertos) sin protección.
  • Usa siempre una VPN cuando te conectes desde espacios compartidos.

7. Asegura tu presencia online

Muchas estafas apuntan directamente a tu página web o a suplantar tus redes sociales.

Pasos clave:

  • Mantén tu CMS (WordPress, etc.) y plugins siempre actualizados.
  • Configura accesos seguros a tu hosting y dominio con MFA.
  • Revisa los permisos de las plataformas en la nube (Google Drive, Dropbox).
  • Controla quién puede acceder o publicar en tus redes sociales.

8. Identifica las ciberestafas más comunes

Los ataques más habituales a autónomos incluyen:

  • Suplantación de identidad: Alguien se hace pasar por un proveedor.
  • Mensajes falsos: SMS de bancos o empresas de mensajería (Smishing).
  • Facturas fraudulentas: Cambios de número de cuenta falsos.

Cómo protegerte: Valida siempre la fuente por un canal alternativo antes de realizar cualquier pago.

9. Protege los datos de tus clientes (RGPD)

Aunque seas autónomo, estás obligado por ley a proteger la información personal que gestionas de tus clientes.

Medidas mínimas:

  • Cifrar archivos sensibles que contengan datos personales.
  • No enviar documentos importantes por email sin contraseña.
  • Almacenar datos solo donde sea estrictament necesario.

10. Forma hábitos digitales seguros

La tecnología cambia, pero los hábitos permanecen.

Hábitos clave:

  • Revisar permisos de aplicaciones regularmente.
  • Cerrar sesión en servicios que no uses.
  • Actualizar todo el software semanalmente (reserva 15 minutos los viernes).
  • Revisar movimientos bancarios frecuentemente para detectar anomalías.

Conclusión: la ciberseguridad no es complicada, es imprescindible

No necesitas ser técnico para proteger tu negocio. Con unos pocos pasos básicos puedes evitar la mayoría de ataques que afectan a profesionales independientes.

Invertir tiempo ahora en crear una buena base te ahorrará problemas, costes y preocupaciones en el futuro.

👉 ¿Acabas de empezar y quieres asegurar tu negocio? Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.